Buenas, amigos y amigas de las seis cuerdas, hoy volvemos con un tema muy interesante a la par que controvertido, ¿Vale la pena invertir en realizar mejoras a una guitarra de baja calidad?
La respuesta es sí y no, me explico, una guitarra mala, es lo que es, es como si a un Seat 600 le ponemos las llantas de un Ferrari, sigue siendo un Seat 600 por mucho que nos empeñemos en lo contrario. Mi primera guitarra fue una tipo LP de la marca Maison que compré por el año 92 y que me costó 50.000 de las antiguas pesetas, es decir, 300 € para los/las más jóvenes. Todo era de baja calidad en esa guitarra, pero no podía permitirme otra mejor y me encantaba su forma por influencias de Guns N’ Roses y su guitarrista Slash, entonces le cambié la cejuela por una de hueso (que por aquella época todavía no sabía hacer), unas clavijas Schaller y un juego de pastillas Seymour Duncan. Tengo que decir que la guitarra cambió radicalmente sin olvidar, pues eso, que era una gama baja. La afinación se mantenía bien, el sonido era muy dulce y se acercaba con mi Marshall Valvestate 8080 a lo que a mi me gustaba. Hoy en día la sigo teniendo, y creedme si os digo que no me desharía de esta guitarra ni aunque me dieran por ella 4000 €, y entra aquí uno de los determinantes que a mi entender es clave a la hora de decidir si vale o no la pena invertir en una guitarra de esta gama, el valor sentimental y el vínculo con el instrumento, en este caso, mi primera guitarra, con la que aprendí la base de lo que ahora sé.
Si decides invertir en ella, uno de los elementos primordiales es la cejuela, sustituirla por una de hueso perfectamente tallada y calibrada, porque parte de los problemas de afinación, puede que se resuelvan y va a ganar en tono y sustain, ya que la cejuela en una guitarra es como las ruedas en un coche, que son el elemento de unión entre el coche y la carretera, pues la cejuela es el elemento de unión entre la guitarra como tal, tipo de construcción, maderas etc y las cuerdas, por eso es tan importante.
Esta semana me entró en el taller una Chibson que a simple vista podría confundir ya que el acabado es excepcional y incluso en la pala dice “Gibson” con la misma tipografía y por la parte de atrás viene la numeración de serie con los mismos dígitos que usa Gibson e incluso el “Made in USA”. Por mi escasa experiencia con estas guitarras, he observado que o salen como un churro, o están relativamente bien, como es el caso de su afortunado dueño. Incluso el mástil parecía de arce por la tonalidad clara de la madera, y un poco de dibujo de una veta que se dejaba entrever, aunque no podría confirmarlo.
Bien, la cuestión es que se le cambió la cejuela, las pastillas nada porque venía con unas buenas que en su día le calzaron, la limpié, pulí y realice todas las tareas de ajuste y mantenimiento. El caso es que ha quedado bastante estable, y la tenemos en observación para ver si la afinación se mantiene o no y en caso de que no, le cambiaremos las clavijas por unas de la marca Gibson o Schaller.




He de decir que incluso la nivelación de los trastes venía bastante mejor que en muchas guitarras de gamas media-alta. Esto es todo por hoy, espero que os haya gustado el artículo y cualquier sugerencia o duda que tengáis, siempre será bien recibida y por supuesto contestaré a todos/as.




Hola. Yo tambien tengo una maison de esa época, con cuerpo de caoba laminada muy bien cuidada. En lo que suelen denominar un ataque de gas, he decidido tunearla, cambiando la cejilla por una de hueso y las pastillas por unas seymour 59′.
Me alegro de haber leído este post.
Debería cambiar también los potenciómetros o mejor ir poco a poco?
Vale la pena la inversión, para disfrute personal?
Le tengo cariño y siempre me pareció una guitarra con cierto potencial de mejora.
Saludos
Muy buenas Javier, Muchas gracias por escribir. Yo tengo una Maison tipo Les Paul, fue la primera guitarra que me compré, y sinceramente, de las compradas, que no me he fabricado yo, es a la que más cariño le tengo, nunca me desharía de ella. De hecho la he ido tuneando como tú dices, antes de dedicarme a esto de forma profesional. Le cambié la cejuela por una de hueso a medida, curiosamente también le puse una 59′ en el mástil y una JB en el mástil, le cambié las clavijas y la electrónica. Mejoró infinitamente.
La electrónica cámbiasela, tanto potenciómetros como cableado , y notarás mucha mejoría, incluso puedes apantallar las cavidades. Si tienes cualquier duda, he explicado en algún post cómo lo hago. Bajo mi punto de vista, siempre vale la pena invertir en mejorar esa guitarra a la que tanto cariño le tenemos. Un cordial saludo desde “El Bierzo”.